Entrenadora nacional de triatlón, cicloviajera, eterna aprendiz y alma detrás de este proyecto.
Creo en un triatlón con propósito. Uno que educa, que acompaña, que transforma.
Este es mi camino… y quizás también el tuyo.

MI HISTORIA
Durante más de diez años formé parte del equipo de triatlón Tri-4.40 de Lleida, donde descubrí lo mucho que este deporte puede aportar cuando lo vives desde dentro: desde la pasión, el compromiso, la confianza y el disfrute.
Me encantaba competir, pero lo que más me enganchaba no era cruzar la meta… era todo lo que tenía que atravesar para llegar hasta ella.
En 2021, por una situación personal, tuve que hacer una pausa. Dejé de entrenar, me alejé del triatlón y, por primera vez en mucho tiempo, el deporte dejó de formar parte de mi día a día.
UN RETIRO Y UNA ISLA QUE LO CAMBIARON TODO
En 2022, en medio de una crisis personal, me apunté casi sin pensarlo a un retiro en Fuerteventura. No conocía la isla, pero algo dentro de mí decía: “ve”. Y fui.
El mar, el viento, la montaña… y el silencio. Todo me ayudó a reconectar con lo que de verdad importaba. Al mes, dejé mi vida en la Península y me mudé sola, sin planes a largo plazo pero con una certeza: ese salto tenía sentido.
Un tiempo después, ya viviendo en Fuerteventura, empecé a echar el triatlón de menos. No tanto las competiciones, sino esa sensación de estar conectada conmigo misma, con mi cuerpo, con mis ganas de superarme.
Busqué algún grupo donde poder entrenar en comunidad, compartir y volver poco a poco… pero no encontré lo que necesitaba. Faltaba ese “algo” que va más allá del deporte.
Mientras tanto, nació mi primer proyecto: Explora y Pedalea, una iniciativa para acompañar a otras personas a descubrir el mundo sobre dos ruedas. Un espacio para viajar sin prisas, sin miedo, y con el corazón abierto.
Fue mi forma de volver al movimiento… desde otro lugar.
Y entonces, todo empezó a recolocarse.
Decidí formarme como entrenadora nacional de triatlón, y al hacerlo, volví a enamorarme de lo que este deporte me había enseñado desde siempre: el valor del compromiso, la constancia, el disfrute y la comunidad.
Así nació Alma Triatlón Fuerteventura: No solo como un club, sino como una respuesta a todo lo que yo misma necesité y no encontré.
Un espacio para entrenar con propósito. Para acompañar a niños, jóvenes y adultos en su camino, sin prisas y sin presión.
Un lugar donde el triatlón se vive con valores, con alegría… y con el alma.




















